No todo el atole es dulce. En Puebla existe una preparación que combina maíz, chile y otros ingredientes para crear una bebida espesa que también puede disfrutarse como platillo: el chileatole.
Su preparación cambia dependiendo de la región y de cada familia. Algunas recetas utilizan chile poblano, epazote y granos de elote, mientras que otras incorporan ingredientes que modifican su intensidad, textura y color.
Una de sus características es que suele servirse caliente, por lo que resulta especialmente atractivo durante temporadas de lluvia o cuando comienzan a bajar las temperaturas.
El maíz funciona como base y también como elemento que aporta la consistencia característica de la preparación.
Como sucede con muchos platillos tradicionales, no existe una única receta universal. Precisamente esas variaciones han permitido que el chileatole permanezca como parte de la cocina cotidiana y tradicional de distintas comunidades poblanas.




