A los pies del Popocatépetl se encuentra uno de los conjuntos religiosos más importantes del siglo XVI en Puebla: el exconvento franciscano de Nuestra Señora de la Asunción, en Tochimilco.
La construcción fue trazada y dirigida por fray Juan de Alameda con la participación de fray Diego de Olarte. Para 1585, el templo y el convento ya habían concluido su edificación, mientras que la campana principal de su torre había sido fundida desde 1566.
El inmueble fue diseñado como parte del proceso de evangelización iniciado después de la llegada de los españoles. Su arquitectura refleja la adaptación de los primeros monasterios europeos a las condiciones sociales y geográficas de la Nueva España.
En 1994 fue incorporado a la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO junto con otros monasterios ubicados en las laderas del Popocatépetl. En Puebla, esta distinción también incluye conjuntos conventuales de Calpan y Huejotzingo.
El exconvento sufrió daños considerables durante el sismo de septiembre de 2017, por lo que requirió trabajos especializados de estabilización y restauración.
Además de su importancia religiosa, el edificio permite observar cómo la arquitectura, el paisaje volcánico y la historia de las comunidades poblanas se encuentran dentro de un mismo espacio.




