Puebla ya forma parte del desarrollo de Olinia, el proyecto nacional de vehículos eléctricos que busca crear alternativas de movilidad diseñadas en México. El primer vehículo de la iniciativa surgió en el Centro de Diseño y Prototipado instalado en el Instituto Tecnológico de Puebla, donde colaboraron más de 80 especialistas del Tecnológico Nacional de México, la UNAM y el IPN.

La participación del estado va más allá de prestar sus instalaciones. El trabajo en el centro permite desarrollar capacidades de ingeniería y validación vehicular, tareas indispensables antes de que un prototipo pueda convertirse en un producto listo para fabricarse y circular. La colaboración entre instituciones también abre un espacio para que perfiles técnicos y universitarios se involucren en una industria que exige conocimientos de diseño, electrónica, materiales y movilidad.

El plan contempla una segunda etapa en San José Chiapa, donde se proyecta una fábrica de baterías. La infraestructura prevista busca complementar el trabajo de diseño con capacidades industriales. Así, Puebla aparece en dos momentos distintos de la cadena: la creación y prueba del vehículo, y la fabricación de uno de sus componentes centrales.

La noticia pone el foco en un sector que puede transformar la relación entre educación e industria. Para estudiantes y especialistas, iniciativas como esta conectan la formación técnica con proyectos concretos; para la entidad, representan una oportunidad de ampliar su experiencia en electromovilidad.