Puebla fue fundada en 1531 como una ciudad ubicada estratégicamente entre el puerto de Veracruz y la Ciudad de México. A diferencia de otras poblaciones coloniales, su primer asentamiento no se levantó directamente sobre una gran ciudad prehispánica.
La tradición cuenta que el obispo Julián Garcés soñó con un valle en el que varios ángeles trazaban las calles de una nueva población. Después habría reconocido ese lugar en la zona donde se fundó Puebla.
De esta historia surgió el nombre Puebla de los Ángeles y una identidad que todavía aparece en monumentos, documentos, negocios y expresiones cotidianas.
Aunque los historiadores distinguen entre la leyenda y los procesos reales de fundación, el relato ayudó a construir la imagen de una ciudad protegida y diseñada desde el cielo. Con el tiempo, Puebla también recibió los títulos de Ciudad de los Ángeles, Angelópolis y Heroica Puebla de Zaragoza.



