Octubre marca el inicio de una de las temporadas más coloridas para recorrer Puebla. Municipios de distintas regiones comienzan a preparar actividades relacionadas con Día de Muertos.

Atlixco vuelve a apostar por sus catrinas monumentales, mientras que Chignahuapan prepara el Festival de la Luz y la Vida. En la capital también comienzan a aparecer exposiciones, altares y actividades culturales.

A medida que avance el mes se sumarán recorridos, festivales gastronómicos, concursos de ofrendas y otras actividades relacionadas con las tradiciones de Todos Santos.

La oferta no se concentra únicamente en los destinos más conocidos. Diferentes comunidades mantienen celebraciones propias que combinan gastronomía, música y costumbres locales.

Por ello, octubre y los primeros días de noviembre son una buena temporada para recorrer diferentes regiones de Puebla y conocer cómo cambia la celebración de un municipio a otro.