Puebla sí tiene estructuras subterráneas antiguas.
Lo que cambia es la historia de para qué fueron construidas.
Durante mucho tiempo se extendieron leyendas sobre enormes túneles secretos que conectaban iglesias, conventos y edificios importantes de la ciudad.
Sin embargo, el actual Pasaje Histórico 5 de Mayo conserva una antigua obra hidráulica conocida como caz o acequia maestra.
La estructura fue construida entre los siglos XVI y XVII y tenía una función muy práctica.
Transportaba agua hacia huertas y permitía mover las norias utilizadas por molinos instalados cerca del antiguo río San Francisco.
Con el crecimiento de la ciudad, los cultivos desaparecieron de esa zona, el sistema dejó de utilizarse y algunos accesos terminaron cerrados.
El paso de los siglos ayudó a alimentar las historias sobre misteriosos túneles debajo de Puebla.
Parte de aquella infraestructura fue localizada nuevamente durante obras modernas y hoy pueden recorrerse alrededor de 477 metros del Pasaje Histórico 5 de Mayo.
Así que la leyenda tenía algo de razón.
Debajo de Puebla sí había largos pasajes olvidados, aunque su origen fue mucho más hidráulico que secreto.




