En la Danza de los Tecuanes, los participantes representan la búsqueda y caza de un tecuani, personaje que suele tomar la forma de un jaguar. La historia se cuenta con movimiento, música, vestuario y personajes que cambian según la comunidad donde se presenta.

La danza se conserva en Puebla y también en regiones de Morelos, Guerrero, Oaxaca, Michoacán y el Estado de México. El INAH señala que sigue viva entre comunidades nahuas, mixtecas y amuzgas, con variantes que responden a sus propias tradiciones.

Por eso no existe una sola manera de verla. Cada presentación transmite una historia compartida, pero conserva detalles locales que le dan identidad.