En diferentes celebraciones de la Sierra Norte de Puebla es posible encontrarse con danzantes que llevan sobre la cabeza enormes penachos circulares llenos de color.
Son los quetzales, protagonistas de una danza tradicional que continúa transmitiéndose entre generaciones y que forma parte de las expresiones culturales de comunidades indígenas de la región.
La vestimenta, la música y los movimientos tienen elementos propios que pueden variar dependiendo de la localidad. Sin embargo, uno de los rasgos más reconocibles es el gran tocado utilizado por los participantes.
La danza suele formar parte de fiestas patronales, celebraciones comunitarias y encuentros en los que la música y el baile mantienen un papel central.
Más que una presentación para visitantes, representa una tradición que sigue teniendo significado dentro de las propias comunidades y que permite conservar conocimientos transmitidos durante generaciones.




