El ex convento franciscano de San Miguel Arcángel, en Huejotzingo, conserva distintas etapas de una historia que comenzó en los primeros años del periodo virreinal. El conjunto que hoy se visita fue construido entre 1544 y 1570, aunque las investigaciones han identificado fases anteriores en el lugar.

En su interior funciona el Museo Local de la Evangelización, abierto en 1985. Sus espacios y objetos ayudan a comprender cómo se desarrolló ese proceso en el centro del país. El conjunto también conserva un retablo del siglo XVI, entre los pocos de esa época que permanecen en México.

Recorrer el atrio, el templo y el antiguo convento permite observar cómo la arquitectura guardó huellas de distintas generaciones. Para Huejotzingo, el sitio sigue siendo una referencia de su patrimonio y una forma de acercarse a la historia que permanece visible en sus calles.