El paisaje del valle de Tehuacán-Cuicatlán reúne cactáceas, zonas áridas y una larga historia de relación entre las personas y su entorno. La UNESCO lo describe como una de las regiones áridas o semiáridas con mayor diversidad biológica de América del Norte.

En el área también existen evidencias de manejo del agua y domesticación de plantas. Por eso, su valor reúne naturaleza, agricultura e historia en un mismo territorio.