El pipián de pepita tiene un lugar propio entre los sabores tradicionales de Puebla. Su ingrediente central es la semilla de calabaza, que da cuerpo a una salsa capaz de acompañar distintas carnes y de cambiar de matices según los ingredientes y la mano de quien la prepare.
Una versión verde puede incorporar tomate, chile verde, cilantro, perejil y epazote, además de cebolla, ajo y otras especias. La combinación produce una salsa espesa, de sabor herbal, en la que la pepita aporta una textura característica.
Hablar de pipián permite mirar más allá de los platillos poblanos que suelen concentrar toda la atención. En las cocinas familiares, las variaciones son parte de su riqueza: cambian las proporciones, los acompañamientos y el punto de picor, mientras la pepita sigue siendo la protagonista.




