¿Una monja inventó accidentalmente el mole poblano?

Es probablemente la historia más famosa alrededor del platillo, pero su origen resulta mucho más complejo.

Antes de la época colonial, diferentes pueblos mesoamericanos ya preparaban salsas hechas con chiles, semillas y otros ingredientes que eran conocidas con palabras relacionadas con mulli o molli.

Con la llegada de nuevos ingredientes y técnicas culinarias durante el periodo colonial, aquellas preparaciones comenzaron a transformarse.

Una de las leyendas más conocidas ubica la creación del mole poblano en el convento de Santa Rosa, donde una religiosa habría mezclado diferentes chiles, especias, chocolate y otros ingredientes para preparar un platillo especial.

Otra versión atribuye una preparación similar a fray Pascual.

Los investigadores y fuentes gastronómicas coinciden en que no existe una única historia capaz de explicar por completo el nacimiento del mole actual.

Más bien, el platillo es resultado de siglos de mezclas entre ingredientes, técnicas y tradiciones indígenas y europeas.

Quizá por eso existen tantas recetas distintas.

En Puebla cada familia puede tener su propia combinación de chiles, semillas, especias y cantidades, pero todas forman parte de una historia culinaria mucho más antigua que una sola cocina conventual.