Si este martes viste una pequeña cruz hecha con flores amarillas en alguna puerta, automóvil o negocio, no apareció ahí por casualidad.
Cada 29 de septiembre, durante la celebración de San Miguel Arcángel, algunas familias mantienen la costumbre de colocar cruces elaboradas con pericón.
La planta también es conocida como yauhtli y produce pequeñas flores amarillas que permiten formar fácilmente estas figuras.
La tradición popular atribuye a la cruz un significado de protección. Una de las creencias señala que San Miguel Arcángel enfrenta al mal durante esta fecha, por lo que las familias colocan el pericón para proteger hogares, terrenos y cultivos.
La costumbre también se mantiene en comunidades de otros estados del centro del país y combina elementos religiosos con tradiciones agrícolas transmitidas durante generaciones.
En Puebla todavía puede encontrarse especialmente en comunidades donde las celebraciones patronales conservan una presencia importante.
Así que esas pequeñas cruces amarillas que aparecen a finales de septiembre son mucho más que un adorno: forman parte de una tradición que continúa pasando de padres a hijos.




