Entre los paisajes volcánicos de la Cuenca de Serdán Oriental se encuentra la laguna de Aljojuca, un cuerpo de agua que ocupa el interior de un antiguo cráter.
Esta formación recibe el nombre de maar o axalapasco. Se origina cuando el magma entra en contacto con agua subterránea y provoca una explosión capaz de abrir un cráter ancho y profundo.
Investigaciones geológicas señalan que la erupción que formó Aljojuca ocurrió hace aproximadamente entre dos mil 700 y dos mil 200 años. Con el paso del tiempo, el cráter comenzó a acumular agua hasta desarrollar el paisaje visible actualmente.
La laguna ocupa una superficie cercana a las 42 hectáreas y alcanza una profundidad máxima aproximada de 51 metros. Sus aguas son subsalinas y presentan una composición relacionada con los materiales volcánicos de la región.
El nombre Aljojuca proviene de una expresión náhuatl relacionada con el agua azul celeste, una referencia al color que puede adquirir la laguna dependiendo de la luz y las condiciones del cielo.
Desde la parte superior es posible observar el cráter, el poblado y las paredes formadas por las distintas etapas eruptivas. Se trata de uno de los paisajes naturales menos conocidos del territorio poblano.




